El papel de los idiomas en la vida de Emilia
September 24th, 2007 by caidenEn Europa hay muchas lenguas que pueden ser aprendidas por todas las personas que deseen hacerlo. Algunas son complejas de aprender, otras no tanto. Eso es lo que dicen las personas que las estudian. En el primer caso podemos encontrar la lengua alemana y la francesa. Y del otro están la italiana y la portuguesa. En sí, lo primordial del aprendizaje de cualquier idioma no es si es que este resulta difícil de aprender. Lo que se debe buscar es que se pueda aprender una mayor cantidad de lenguas para que así las posibilidades de la persona aumenten de manera considerable. Posibilidades de índole cultural, social, laboral y académico pueden ser satisfechas si es que se aprenden de manera correcta los idiomas que escojamos. Un ejemplo claro del progreso de una persona tras haber estudiado varias lenguas es el de Emilia. Ella, con sus treinta y cinco años a cuestas, ya maneja de forma fluida el francés, el italiano, el inglés, el alemán y el portugués. En total cinco lenguas que en sí son seis con el español que siempre manejó al ser su lengua materna. Este hecho de manejar una gran cantidad de lenguas ha propiciado que se le presenten una gran cantidad de oportunidades laborales y académicas. En el primer caso, ha trabajado para diversas empresas y organizaciones alrededor del mundo. Mientras que en el segundo ha sido profesora de lenguas en diversos institutos. Su historia comienza desde que ella era pequeña y sus padres la matricularon en un instituto de idiomas cuando tenía cinco años. A partir de esa edad empezó a estudiar el inglés, lengua que fue la primera en aprender. Luego, ya en la escuela, aprendió el francés cuando se matriculó en otro instituto dedicado exclusivamente a la enseñanza de esa lengua. El proceso de aprendizaje de esta segunda lengua fue algo más complicado que el del inglés debido a que tenía trece años y el tiempo no le alcanzaba. Los años transcurrieron y ya estando en los primeros ciclos de la universidad, se matriculó en un instituto que enseñaba la lengua alemana. Este interés por la lengua germana nació debido a sus estudios de filosofía. Al aprender esta lengua, no tuvo muchas complicaciones a pesar que tampoco tenía mucho tiempo que digamos. Sin embargo, aquí lo fundamental fue que ella tenía una gran motivación y persistencia que superaba de forma amplia a las épocas que estudio tanto el inglés y el francés. Casi al concluir la universidad, viajó a Italia y quedó encantada con toda la cultura italiana en sí. Uno de los aspectos que le llamó más la atención fue el idiomático y por eso se matriculó en un centro de idiomas de Milán que se especializaba en la enseñanza de la lengua italiana para extranjeros. La aprendió a manejar a los pocos meses de empezado el curso debido a que se inscribió en el ciclo intensivo. Hasta ese momento ya manejaba cuatro idiomas aparte del español. Tan solo faltaba uno más para completar la lista. Y este fue el portugués. A su vuelta de Italia, mientras trabajaba en una empresa de turismo, conoció a un portugués que la impactó tanto en el aspecto emocional como en el lingüístico. Durante el tiempo que fueron pareja, Emilia aprendió el portugués gracias a la ayuda de él y del instituto en el que se matriculó. Actualmente, Emilia sigue trabajando en el rubro turístico y enseña los idiomas que maneja en diversos institutos de su ciudad. Sus próximos planes están enmarcados en el aprendizaje de una última lengua, el ruso. El único problema que no tiene tiempo para hacerlo. Sin embargo, ella sabe que si ya pudo estudiar cinco lenguas, no habría ningún problema de estudiar una más.